Mes a mes junto a tu bebé

Los primeros meses de vida el bebé se desarrolla de manera sorprendente, conoce las habilidades que van adquiriendo mes a mes.

Durante las primeras semanas el bebé se adapta a su entorno de forma instintiva:

  • mueve los ojos en la dirección de la luz

  • cuando escucha un ruido reacciona estirando sus bracitos y sus piernas y si se le acaricia una mejilla

  • gira la cabeza hacia ese lado y abre la boca

  • El llanto es su modo de comunicarse.

Ya empieza a sonreír ante los estímulos externos, como la cara de mamá. Empieza a llevarse el pulgar a la boca y lo chupa, como un hábito. Emite sus primeros sonidos guturales para llamar la atención.

El bebé necesita estímulos: que le hablen, le abracen y le mimen. La presencia activa y constante de sus padres resulta crucial para ayudarle a interpretar el mundo que le rodea, sobre todo el afectivo.

Empieza a mostrar cierto interés por las cosas que se encuentran a su alrededor. Comienza a girarse en dirección a los ruidos. Lo que más llama su atención son los estímulos visuales: mira cosas en movimiento y de colores brillantes.

Empieza a balbucear. Lo normal es que cierre el puño cuando se le toca la palma de la mano con un dedo. Observando este reflejo el médico puede valorar el nivel de desarrollo psicomotor que tiene el niño en los primeros meses.

El bebé ya sostiene la cabeza perfectamente y comienza a mirarse las manos, a sujetar objetos y a moverlos. Ríe a menudo, muestra interés por la gente. No le gusta que le dejen solo.

Es difícil fijar unos criterios exactos en el desarrollo del bebé, así que no hay que preocuparse si el niño evoluciona un poco más despacio. El pediatra es la persona más adecuada para valorarlo.

Le encanta escucharse, y dice cosas como "aah", "aphu", "ngah" o "awa". Sabe coger cosas y llevárselas a la boca. Su humor se ve influenciado por el de los demás y se disgusta si alguien que le estaba prestando atención se marcha.

Le empiezan a salir los dientes, generalmente los de abajo.

Si está boca abajo se puede incorporar completamente con algo de ayuda, y es capaz de darse la vuelta solo. Avanza más en sus movimientos: coge el biberón con las manos, cambia los objetos de una mano a otra y comienza a echar los bracitos hacia delante para pedir que le cojan.

Es una de las etapas en las que los padres observarán aprendizajes más rápidos. Gracias al desarrollo de su musculatura, el bebé ya es capaz de mantenerse sentado sin apoyo.

Utiliza las manos con mucha más libertad. Toca y manipula todo lo que está a su alcance. Boca abajo consigue levantar el tronco y apoyar un brazo, y desde esa posición busca y coge los objetos que le interesan.

Prosigue los juegos con pies y manos y comienza a emitir no sólo consonantes sueltas, también sílabas.

Tumbado, es capaz de darse la vuelta él solo en ambos sentidos y le encanta jugar en el suelo.

Empieza a manifestar claramente sus sentimientos y se muestra temeroso ante los desconocidos, incluso es normal que llore.

El miedo se atenúa si la persona de la que recela se aproxima despacio, llama al niño, le habla con dulzura y una vez superado el primer impacto juega con él, sin movimientos bruscos. Ofrecerle el chupete es una buena forma de romper el hielo.

Es capaz de pasarse un objeto de una mano a otra, chupa las cosas y le encanta tirarlas al suelo para buscarlas después. Puede estar sentado sin sujeción durante unos 15 minutos. Ya sabe masticar bastante bien.

Comienza a ponerse de pie solo, agarrándose a algún objeto. Dice los primeros bisílabos: "ma-ma", "pa-pa" y "te-te".

Le encanta escuchar los sonidos que realiza aporreando objetos. Para su aprendizaje es muy importante la información que saca de sus propias experiencias.

Su lenguaje corporal es ya muy significativo y es más fácil comprenderle. Empieza a emitir sus primeras palabras cortas y a conocer el significado de otras como "dame", "toma esto" y "no". Cuando escucha esta última expresión con firmeza se queda parado a la expectativa.

Comienza a andar solo, apoyándose en los muebles y agarrado de las manos de un adulto.

Al cumplir el primer año, sale a descubrir el mundo.

Si no ha gateado, es posible que a esta edad comience a dar los primeros pasos.

Generalmente, si gatea comenzará a caminar más tarde, ya que su necesidad de explorar el mundo estará cubierta.

Intenta coger todo lo que encuentra en su camino. Es muy sensible a las muestras de afecto y comienza a responder con muestras de cariño.

Tu Bebé protegido y tú tranquila